Jardín
Zoológico y Botánico
Ocupa un lugar destacado en América latina.
Es el mas grande del país entre los públicos, contiene 71
especies de aves con alrededor de 332 ejemplares, 61 especies de mamíferos con
229 ejemplares y 22 especies de reptiles con 80 ejemplares.
En el año 1904 por iniciativa del entonces gobernador de la
provincia de Buenos Aires Ignacio D. Irigoyen se crea una comisión encargada de
delinear el futuro Zoológico y también el Paseo del Bosque. Se nombró como
presidente de la Comisión al Dr. Pedro Goncaga y,
entre sus integrantes se encontraba el Dr. Alfredo Plot,
quien posteriormente sería el primer director.
Así fue como veinticinco años después de la fundación de
esta ciudad, el 16 de octubre de 1907, nació el Jardín Zoológico de La Plata.
Por la Ley 3059 que dice en su Artículo 1º: "Autorizase
al Poder Ejecutivo para invertir hasta la suma de 50000 pesos moneda nacional
en la formación de un Jardín Zoológico dentro del Paseo del Bosque de esta
ciudad."
Su primer director, como mencionamos anteriormente, el Dr.
Alfredo Plot, tuvo a su cargo delimitar los
principales caminos interiores y la distribución de los ambientes.
Las tareas iniciales de emplazamiento fueron realizadas con
la concurrencia de internos de un establecimiento penal que por entonces estaba
ubicado en donde hoy se encuentra La Escuela Nacional de Educación Técnica Nº1
"Albert Thomas".
En los primeros comienzos la colección de animales era muy
escasa y el Dr. Plot donó su dotación particular de
aves.
También fundó una escuela de Avicultura, Cunicultura y
Apicultura que funcionó durante cuatro años donde actualmente se encuentra el
Cuartel de Bomberos.
La familia Plot vivió dentro del
Jardín Zoológico a partir de 1908 en una casa de madera que estaba ubicada en
52 y 115.
Cabe destacar que "Don Alfredo" fue el inspirador
de la idea de su creación como un ámbito capaz de brindar esparcimiento,
instrucción, educación y cultura general a la población.
Años más tarde, llega a la dirección del zoológico una de
las más destacadas figuras que rigiera su destino, el Dr. Carlos Marelli, quien sucediera al Dr. Plot
a partir de 1918, permaneciendo en el cargo hasta 1940. Este naturalista, de
sólida formación académica, marcó una etapa fundamental para la institución,
transformándola en un centro de primera línea en el país y en el exterior.
Durante su gestión, el parque fue remodelado y se
incorporaron plantas arbóreas y arbustivas de todo el mundo, pasando a
constituirse también en Jardín Botánico. Se incorporaron numerosas especies de
animales consideradas raras para las colecciones de aquel entonces, se
remodelaron los recintos y se construyeron otros nuevos. Muchos de ellos, según
las concepciones clásicamente victorianas de la época, fueron réplicas, como el
pabellón de ungulados, de edificaciones de zoológicos europeos que a su vez
imitaban la arquitectura de los países de procedencia de los animales que
exhibían.
Muchos directores de prestigio acompañaron y fueron
partícipes de la historia del zoológico a través de los años. Podemos recordar
entre otros la figura del Dr. Arturo Berthi, médico
veterinario egresado de la Universidad Nacional de La Plata, que se desempeñó
como director desde 1964 a 1971, y que tuvo entre sus objetivos incrementar la
colección de ejemplares mediante la compra y una eficiente política de canjes.
Otro paso importante para el zoológico platense fue la
creación de su Asociación Cooperadora en 1971 ya que se fortalecieron
significativamente muchos de los proyectos que se venían realizando y se impulsaron
otros nuevos como la creación de un serpentario que se concretó en 1978.
Más tarde, con la incorporación de los primeros biólogos a
la institución se comenzó a trabajar en la reproducción de algunas especies
como los cisnes de cuello negro, las vicuñas y como caso inédito en Argentina,
el flamenco austral.
En 1979, tras depender de los Ministerios de Obras Públicas
y de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires, el zoológico pasó a
formar parte de la Dirección de Espacios Verdes de la Municipalidad de la
ciudad de La Plata.
En gestiones posteriores se fueron realizando nuevas
actividades y proyectos. Podemos mencionar en esta etapa, entre otros aportes,
la realización de la primer muestra para ciegos
(1991), el curso de capacitación de aspirantes para cuidadores (1993) y la realización de intercambios científico
técnicos con organismos provinciales de investigación y con otros zoológicos
locales.
Años más tarde surge el "Proyecto Cóndor", por el
cual el zoológico de La Plata, junto otros zoológicos emprendieron la tarea de
criar cóndores andinos para posteriormente volver a introducirlos en sus
ambientes naturales.
El Cóndor Andino posee una envergadura de hasta 3,5 m, y es
una de las mayores aves voladoras del mundo. Vive en los Andes, desde Venezuela
hasta el cabo de Hornos, y se alimenta casi exclusivamente de carroña
En los dos últimos años se han llevado a cabo además algunas
remodelaciones y reacondicionamiento de algunos
ambientes como es el caso de los osos de anteojos, el oso malayo, el oso pardo,
los pecaríes, el lago Burnmeister; se remodeló el
Servicio Veterinario, se constituyó el Servicio Educativo con un programa de
talleres, recorridos temáticos e interactivos y otras propuestas educativas
como apoyo al temario escolar que fomenta la investigación educativa, la
divulgación científica y la extensión universitaria.
Entre sus visitantes ilustres puede mencionarse a Theodoro Roosevelt, que fuera
presidente de los Estados Unidos, y la Infanta Isabel de España.
El 12 de diciembre de 2004, se produjo el primer nacimiento
exitoso de chimpancé en cien años de historia del zoológico platense
Sus padres, “Punia” y “Pweke” llegaron a La Plata unos pocos años atrás
provenientes de un zoológico de Basilea, en Suiza.
El alumbramiento de esta chimpancé,
se produjo el 12 de diciembre del 2004 luego de ocho meses de gestación. De
acuerdo a lo indicado por el servicio de veterinaria, el parto fue normal, y
madre e hija estuvieron en perfecto estado de salud.
En noviembre del 2003, un chimpancé recién nacido murió tras
haber sido atacado por su padre en lo que se puede llamar un acto de
demostración de liderazgo frente a los demás chimpancés.